La defensa del náhuatl

Para resolver un problema, lo primero es aceptar que se tiene un problema; lo segundo, entender la naturaleza del problema; lo tercero, aplicar la terapia apropiada. La erosión del náhuatl se puede neutralizar, tomando las siguientes medidas:

1ro. Contener la dialectización. Esta ocurre por aislamiento, falta de comunicación y fomento indiscreto de la diversidad. Se contiene, implementando una política de respeto a la integridad cultural, definiendo un canon lingüístico y propiciando el intercambio comunitario.

2do. Unificar las variedades. Felizmente, el vínculo entre las variedades del náhuatl es suficientemente estrecho como para se puedan normalizar sus reglas y vocabularios. Esta medida debe articularse en torno al náhuatl clásico, por cuatro razones:

a) Sus valores, como extensión lexical, regularidad, flexibilidad, profundidad y refinamiento.

b) Su ascendiente sobre las demás variedades.

c) Equidista lingüísticamente de la mayoría de las variedades.

d) Por interés histórico y cultural, pues tres cuartas partes de los textos nativos que se conservan, fueron redactados en esta variedad.

3ro. Recuperar el canon. Es necesario restablecer el Consejo de Flor y Canto, es decir, crear un organismo académico que defina el canon de la lengua. Este debe tener suficiente autoridad moral y recursos como para entrar a las comunidades. Las comunidades aceptarán los cambios en la medida que sean funcionales, es decir, que reflejen valores culturales vivos.

4to. Recuperar la literatura, pues es la garantía del canon. Es una suerte que se conserve abundante literatu-ra en náhuatl clásico, así como gramáticas y vocabularios. Se necesita un osado programa de impresiones de textos nahuas, o traducidos de otras lenguas nativas.

5to. Recuperar la escuela. Lo que transformó al náhuatl común en una lengua clásica, fue un sistema educativo popular. No basta con la transmisión oral: es preciso devolver el náhuatl a las escuelas y las escuelas al náhuatl, mediante un programa docente científicamente elaborado.

6to. Recuperar la función comunicativa. Las lenguas tienen dos funciones: comunicar y representar. Tanto el activismo comunitario como las políticas oficiales tien-den a reducir las lenguas nativas a artículos de identidad, desconociendo que, lo que las mantiene vivas, es que sirvan para comunicar valores abstractos y universales.

7mo. Alimentación vertical. Las lenguas sobreviven en el intercambio comunitario, pero, la energía para crecer, la obtienen de las instituciones culturales de prestigio. Es necesario que el náhuatl llegue a los jóvenes a través libros, radio, cine, teatros e Internet.

8vo. Fonetizar la escritura. Las lenguas dominantes, como el español, pueden permitirse arbitrariedades ortográficas (como el uso de una letra que no suena, o de dos letras para un mismo sonido, o dos sonidos para una misma letra), pero no las dominadas. Atar el náhuatl a la deriva fonética del español a través de su ortografía, deforma su sonido. El problema se incrementa a medida que los nahuablantes son alfabetizados. 

¿Que significa Anahuac?