El nombre de México ejemplifica las tres propiedades principales de la lengua nahuatl:

Es aglutinante, polisintetica, eufonica
MESHI´KO

Estado actual del náhuatl

Se calcula que, en la actualidad, 1 800 000 personas hablan náhuatl, y otras tantas lo entienden en un territorio que se extiende desde Nicaragua hasta el sur de los Estados Unidos. Es la mayor lengua nativa de México, y una de las más extensas de América.

A juzgar por la cantidad de hablantes, parece que el náhuatl goza de buena salud, pero tal condición es aparente, pues la salud de una lengua no se mide por la cantidad de hablantes, sino por el diferencial generativo. En inglés o español, ese diferencial es 0, pues prácticamente todos los niños aprenden la lengua de sus padres. Pero, solo el 2 % de los hijos de nahuablantes está aprendiendo náhuatl, pues sus padres no quieren atarlos a una lengua sin futuro. Esto significa que la siguiente generación será de 40 mil hablantes, que enseñarán la lengua solo a 2 mil niños.

Agravan lo anterior los siguientes problemas:

• Solo se está impartiendo una de cada 10 clases de náhuatl previstas por los programas estatales de educación, pues maestros y comunidades carecen del incentivo y los conocimientos necesarios.

• Los programas educativos suponen que, para defender la lengua, hay que estrechar los lazos comunitarios. De hecho, es al revés: una lengua que no se alimenta con aportes externos, tiene los días contados. Por otro lado, el enfoque comunitario acentúa la distancia entre generaciones, ya que los jóvenes no quieren vincularse a estructuras sociales caducas.

• La política educativa se supedita a un principio de respeto a la diversidad cultural, sin entender que no todas las diversidades son iguales: unas se forman por la adquisición de valores, y otras, por su pérdida. En otras palabras: si un hispano habla mal, se le tilda de inculto, pero, si un nativohablante habla mal, se le estimula. Para que el respeto a la diversidad no destruya la cultura, debe subordinarse a un principio superior, ausente en los programas educativos estatales: el respeto a la integridad cultural.

• A lo anterior se suma un problema de identidad: un activismo comunitario estrecho que, en lugar de buscar los puntos en común entre los pueblos, enarbola las diferencias, impidiendo que los nahuablantes consensen asuntos tan elementales como una variedad lingüística unificada, unas reglas gramaticales comunes o una ortografía que refleje los auténticos sonidos de la lengua.

Estos problemas condenan al náhuatl. A menos que se haga algo inteligente en los próximos años, para fin de este siglo será una lengua extinta.